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¿Qué onda con los regalos de navidad? ¿Cómo les enseñamos su verdadero valor?

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En estas fechas es normal empezar a hablar con nuestros hijos acerca de los regalos de navidad, y ¿porque no? Si es una de las cosas que más los emociona de la navidad, pero no olvidemos algo que es definitivamente muy importante, no darles todo lo que desean no significa que no los amamos, al contrario, les enseña a darle sentido y valor a las cosas.

Hay muchos papás que se exigen demasiado por darles todo a sus hijos pero realmente no se dan cuenta del daño que les están haciendo, están acostumbrando a su hijos a tenerlo todo, pero una pregunta muy importante, ¿qué harán si llega el día que no lo tengan? Seguramente será algo traumático, yo entiendo perfecto la felicidad que nos da verlos felices al recibir todos esos regalos, yo también soy mamá y me encanta ver sus caritas cuando reciben regalos, pero seamos sinceros, en un rato los avientan en una esquina, los pierden, los rompen y ni se acuerdan que existen, no digo que les des un solo regalo ni que los hagamos sufrir, para nada, pero si tratemos de ponernos límites a la hora de comprar los regalos, créanme eh leído sobre estos temas escritos por psicólogos y de verdad todos coinciden con que es más el daño que les hacemos que la felicidad del momento. Enseñémosles lo importante que es pasar el tiempo en familia, amar a Dios, festejar su nacimiento y darle un gran valor a la navidad, acostumbrémoslos a disfrutar cada día que pasa desde el adviento, que cuenten los días de alguna forma divertida, que hagan una actividad por lo menos una o dos veces a la semana que tengan que ver con la navidad, pongámosles a hacer cosas decorativas, a hacer recetas navideñas para niños, pongámosles canciones navideñas y hagamos que vivan cada navidad como un sueño, que año con año sea más divertido y más esperado que el pasado, hagamos que cuando crezcan no se les olvide lo felices que los hicimos en esta época en especial y que eso lo transmitan a sus hijos y sus hijos a los suyos, y esta bonita tradición jamás va a morir y va a ser algo que ellos jamás van a olvidar de nosotros.

Cuando escriban la carta, hagámosla con ellos, es un muy buen momento para enseñarles valores, que sepan que, aunque sean mágicos no pueden traerlo todo y que es muy probable que no le traigan exactamente lo mismo que pidieron en la carta, pero que seguramente les traerá algo que les encantará, es muy importante que entiendan que no hay ninguna obligación en traerlo todo ni cumplir tal cual como esta en la lista escrito.

Es vital que estemos en comunicación y tener la colaboración de nuestra pareja en caso de querer manejar las cosas de esta manera, ya que a veces es muy difícil cumplir con estas reglas.

Cómo padres y como abuelos nos emocionamos por querer verlos felices, queremos darles todo lo que desean y más si se lo merecen, pero eso definitivamente no educa, es normal que nos enfrentemos al temor de que tenga una desilusión, pero depende totalmente de nosotros que no los acostumbremos ni nos acostumbremos a nosotros a caer en esta situación.

Posiblemente tengan un exceso de regalos por parte de los tíos y los abuelos, y es que realmente no podemos decirles que no lo hagan si es su mayor ilusión hacerlos felices, pero una buena idea podría ser guardar algunos e irlos dosificando, guardar juguetes que ya son usados y que vemos que no les hacen ya mucho caso, y donar otros, de esta manera no se aburren de los suyos y les dará mucha ilusión cuando vayan a sacarlos de nuevo, podríamos también dárselos cuando se merezcan un premio y que ellos tengan en cuenta que ese premio no lo compramos, sino que lo teníamos guardado de esos regalos, para que tampoco se acostumbren a que cada que lo merezcan les vamos a comprar algo nuevo, simplemente lo teníamos guardado, lo merecía y se lo dimos y de esta manera le créanme que lo disfrutan mucho más tiempo, yo personalmente lo he hecho y definitivo le dan más valor, porque era algo que tenían ganas de abrir, porque saben que están ahí guardados y entonces empiezan a hacer cosas para ganárselos.

Otra muy buena idea es donar algunos juguetes, créanme no saben la terapia tan bonita que es, mi hijo y yo cada año escogemos algunos juguetes con los que el ya no juega, otros que quiso mucho pero que ya tiene mucho tiempo sin jugar y como tiene la ilusión de que llegaran juguetes nuevos, él solito los va separando, sabe que es para una persona que lo va a disfrutar mucho más que él y eso lo pone muy feliz, le encanta subirlos al coche y buscar en la calle a quien dárselos, el ver sus caras felices y llenas de agradecimiento lo hacen feliz a él también y por lo tanto a mi mucho más, me encanta ver cómo se desprende tan fácil de las cosas para hacer feliz a alguien más, y créanme que es algo que seguramente los hará grandes personas.

Lo ideal sería que recibieran 5 regalos, pero en esos 5 regalos, darles algo que realmente deseen, algo que necesiten para su uso personal, ropa, zapatos, accesorios, algo para leer, algo didáctico, obvio la idea es buscarles algo de todo esto que les encante y que no lo vean como desilusión, por ejemplo: su libro favorito, la chamarra que él/ella quería, algo con lo que va a disfrutar aprender y todo esto, más los regalos que seguramente recibirán de la familia, más los regalos de los reyes magos, pues ya son varias cosas las que van a recibir y seguramente lo disfrutarán, sin caer en el síndrome de los niños hiperregalados.

Enseñémosles a ser felices sin necesitar de tanto, que no se acostumbren a tener todo lo que desean porque créanme de esto no se trata la vida, entre más les demos, más van a pedir y serán menos capaces de valorar lo que tienen y a la hora de los porrazos seguramente no sabrán cómo superarlo.

Recuerden que el mejor regalo que podemos darles es enseñarles el valor que tiene la vida, lejos de lo material, sus valores como personas y su educación, de nosotros depende que sean las personas que queremos que sean.

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